#37: El Palo Divertido

No quiero ser como todos los palos. Quiero ser un palo especial. Un palo divertido.

Un palo que tomen los niños, y le den vueltas en el aire, y lo manden a volar sobre montículos de mata desértica, y me busquen bajo el sol, entre la tierra removida y la seca. Que me desempolven y me abracen porque no han perdido su diversión. Ser un palo disponible.

No quiero que me utilicen para construir una escoba y barrer, y sacar la suciedad de la casa. No quiero ser el juguete del perro, que me muerda con sus asquerosos colmillos, me dan ganas de prensar su cráneo hasta que. No quiero destapar caños con mi largo alcance o pelear en las manos de un guerrero tibetano. Es una misión honorable, pero poco satisfactoria. Yo quiero diversión con los niños, diversión a todas horas. Diversión en el tacto de sus manos suaves y pequeñas, en el ameno destruir de otras pertenencias, en quemarme en la estufa a ver qué pasa, ser un helicóptero que los eleve, una lanza para cazar aquél gato, una espada de tiempos más civilizados.

Prefiero mil veces quedarme con ellos, que ser un palo común y corriente. Un palo sin posibilidades ni pasado ni la más podrida y olorosa identidad, no, sólo un palo. Aquél palo. Ese palo. Prefiero sus caritas redondas, sus manos pequeñas, su torpeza que hechiza improbables y los manda directo a sesgos de mi figura traviesa, denticiones contra mi madera, gasto, abandono. De pronto soy un palo más en la esquina de su cuarto compartido, observando a los dos chiquillos. De noche. Deseando. Observando.

¿Por qué no jugarán conmigo? Prefiero mil veces al caño oxidado, al perro idiota, al monje montañés. Prefiero mil veces el montículo terroso, el helicóptero, el accidente en la cara. Mis astillas, convertidas en brazos, y las denticiones en pies. Pronto desarrollo unos ojos propios y me acerco, de madrugada. Mi sonrisa de bienvenida, madera podrida. Toco el pelo de la niña, la mejilla del niño, dormitando a la luz de la luna silente. Me pregunto si tendrán ganas de jugar.

TIENEN QUE JUGAR. SI NO, COMO EL PLOMERO, COMO EL PERRO, COMO EL MONJE, PRENSAR SUS CRÁNEOS HASTA QUE. ME VOY A DIVERTIR.

Palabras para la próxima semana: Control Remoto, Peinado, Engrudo

2014-07-03 01.00.24

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